Recomendaciones que nos ayudan en la educación de
nuestros hijos e hijas.
- Para ser padres hace falta tiempo. Naturalmente a nuestros hijos les damos de comer, les ayudamos a vestirse y les llevamos al médico cuando están enfermos, pero también es muy importante que juguemos con ellos, les leamos su cuento o simplemente hablemos con ellos sobre como les ha ido en el colegio.
- Los padres ambos responsables de la educación del niño. Ambos deben plantearse su educación de forma compartida, sin contradecirse e intentando no discutir delante de ellos.
- Educar no es proporcionarles experiencias buenas y aislarles de las malas. Es ayudarles a aprender de ellas.
- El descanso es esencial, los niños deben dormir entre diez y doce horas para poder reparar el desgaste realizado durante todo el día.
- Otro punto es el tiempo que pasan nuestros hijos frente al televisor de forma pasiva. No sólo resulta importante controlar el tiempo sino el tipo de programas seleccionando los adecuados a su edad.
- Durante los años que el niño pasa en Educación Infantil su aprendizaje se entremezcla y se confunde con sus vivencias, por lo que todo lo que hacen y viven fuera del centro escolar tiene tanta importancia educativa como lo que hacen en sus interior. Por ello, la comunicación y la colaboración de los padres con las maestras de sus hijos resulta imprescindible.
- Los aprendizajes que se retrasan se dificultan: los niños en esta etapa aprenden muchas cosas inicialmente como un juego que poco a poco van perfeccionando, pasado el momento de aprenderlo las actividades se imponen y en muchas ocasiones son rechazadas por los propios niños. Resumimos a continuación lo que pueden lograr todos los niños en esta etapa de su vida si les enseñamos y permitimos que lo hagan:
- Desarrollar motrizmente: saltar, trepar, correr...
- Desarrollar el lenguaje: hablar correctamente y ser capaz de expresar acciones que sigan un orden temporal y causal. También es el momento de iniciar el aprendizaje de la lectura y escritura.
- Seguir un horario propio: hora de levantarse y acostarse, hora de juego, descanso...
- Ordenar su espacio personal: juguetes, ropa..
- Realizar solos su higiene personal.
- Comer de todo y sin ayuda.
- Vestirse solos.
- Colaborar en pequeñas tareas.
- Superar conflictos tales como celos, rabietas, temores nocturnos...
- Jugar sólo y acompañado.
- Relacionarse con otros niños y con los adultos de su entorno familiar y escolar, superando los conflictos de convivencia.